sábado, 2 de abril de 2011

Playa Cole Cole


Playa de Cole Cole, P.N. Chiloé
Playa de Cole Cole - P.N. Chiloé
Fui dos días al Parque Nacional Chiloé, al Sector Abtao (la parte norte, es denominada Chepu y están separadas). Llegué con un bus desde la terminal rural de Castro (I/V CLP 3000, 1,5hs). Luego de bajar en la parte de administración de CONAF en Chanquín y de que amablemente me explicaran el recorrido me fui hacia el destino que tenía en mente, la playa de Cole Cole, 16kms al norte bordeando el mar. Los primeros tramos no son demasiado entretenidos, 4kms siguiendo una carretera de asfalto, luego de cruzar un puente con forma de barco, se pasa a 2kms de ripio hasta que se termina la carretera, siempre atravesando algunas comunidades locales. Ahí luego de sortear unas lagunas se sale a la playa por donde hay que transitar por unos cuantos kilómetros. La verdad es que había mucho viento y estaba nublado, pero era una sensación rara, estar caminado absolutamente solo por la costa, en una playa tan ancha y bordeando el Océano Pacífico con sus olas, y un viento fuerte de frente que movía al ras del piso arena y espuma de las olas. Por algo más de una hora, el único ser vivo que crucé fue un lobo marino, que salía del agua y cuando me vio a la distancia volvió a adentrarse en el mar. En un momento se choca con un río el cual hay que cruzar por un puente y se sube un pequeño cerro donde hay una comunidad originaria, antes de volver a la playa y luego volver a atravesar otro río y otra comunidad. A partir de ahí el camino es de alrededor de hora y media, al principio cuesta arriba, entre bosques frondosos y con varios miradores que ofrecen unas vistas muy buenas de las playas, acantilados y el océano. En este tramo crucé gente a caballo, que venían de recolectar algas. Luego de atravesar el cerro se vuelve a descender hasta una playa que es finalmente la de Cole Cole, mi lugar de acampada. Había en refugio muy completo, baños y varios lugares para acampar en una especie huecos dentro del bosque pero frente a la playa, escuchando siempre el ruido de las olas de fondo, la verdad es que el lugar era ideal y contaba además con mesas y parrillas. Como es temporada baja, era el único turista, en esta época del año el refugio (vale CLP 2000) estaba cerrado, pero dejaban abiertos los baños que estaban en un estado impecable. Igualmente, antes de acampar, como me habían aconsejado, crucé el puente y me fui por unos minutos por el camino que va hacia el refugio Anay, ya me habían dicho que estaba intransitable entre el barro y el espesor de la vegetación, pero que a 10 minutos solamente tenía un bosque de arrayanes, entonces fue lo que visité mientras comenzaba a llover un poco.
Después de un rato entre los arrayanes decidí regresar a la playa de Cole Cole, al volver tenía compañeras en la cosa, unas cuantas vacas que estaban comiendo algas y pasto, entonces como era tarde y comenzaba a oscurecer, me dediqué a armar la carpa, preparar la cena y descansar para el día siguiente.
Al otro día llovió a la madrugada, pero poco después salió el sol, así que me levante algo más tarde y desayuné tranquilo. La compañía de buses con las que tenía los pasajes (hay 3 que van a la zona) salía a las 10:45, 13 y 16:45hs, por lo que había decidido no apurar, disfrutar del lugar y volver tranquilo para el último servicio. Entonces desayuné frente al mar, acompañado por las vacas, que a unos metros seguían mascando algas, levanté campamento y recorrí el camino de vuelta esta vez con sol y poco viento pero a favor, por lo que lo hice todo en una forma más sencilla, parecía la mitad de la distancia del día anterior. De esta forma deshice los 16 kilómetros hasta la administración del Parque en Chanquín. Una vez en las oficinas de CONAF estuve unas horas en el lugar, vi las salas de exposición y muestras, fui hasta la torre mirador y continué buscando un guardaparques para pagarle por el derecho de camping del día anterior (CLP 1000), pero crucé a dos y me dijeron que no me preocupe que no hacía falta. Estuve hablando un rato con ellos y a la hora indicada me tomé el colectivo de vuelta. Al final la parte del Parque Nacional Chiloé me salió gratis, no me cobraron los 1000 por acampar, ni 500 que hay que pagar en la última comunidad por usar el sendero. Tanto a la ida como a la vuelta, en la población golpeé en el refugio y en las casas contiguas, y a las pocas personas que crucé el primer día me dijeron que no me preocupe, que cualquier cosa pague el regresar si veía a alguien, lo que al final no sucedió. Ya de vuelta, dormí en Castro y al otro día a la mañana me fui para Puerto Montt (CLP 5300, 3,5hs), para seguir subiendo rumbo Norte por la Patagonia Chilena.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Glaciar Viedma y trekkings cortos


Desde El Calafate llegué a El Chaltén, como la población se encuentra dentro del Parque Nacional Los Glaciares, todas las actividades que uno realice por su cuenta en los alrededores, son gratuitas, es decir, no se paga ni por acampar ni por transitar por los senderos. Al arribar en bus, hay que parar en la zona de los guardaparques, quienes dan una charla instructiva, mapas, etc. En la población hay también un cajero automático en la terminal de buses, pero no siempre cuenta con billetes.
Escalada en hielo en el Glaciar Viedma, El Chaltén, Santa Cruz, Argentina
Escalada en hielo en el Glaciar Viedma, El Chaltén
Una de las actividades que quería realizar, y me habían recomendado sobre las que se hacen desde El Calafate, era la de practicar algo de escalada en hielo y hacer trekking en elGlaciar Viedma, el de mayor tamaño de Argentina. Dejé esta excursión para el último día, especulando algo con las condiciones climáticas. Las actividades sobre el Lago Viedma, sólo las opera una agencia habilitada por Parques Nacionales, esta en particular la denominan circuito Pro, cuesta ARS 550, dura alrededor de nueve horas e incluye transporte hasta Bahía Túnel (sino sale 50 menos) , navegación por el Lago Viedma, trekking por el Glaciar del mismo nombre y escalada en sus paredes de hielo. La experiencia fue muy buena y el tiempo acompañó, salimos alrededor de las 8 de la mañana y luego de navegar el lago, nos aproximamos a bloques de hielo y el glaciar, bajamos a un promontorio de rocas, ahí nos pusimos crampones y el resto del equipo, y comenzamos a caminar sobre el hielo por un rato hasta que encontramos una buena pared, prepararon las cuerdas, explicaciones de las técnicas y a escalar. Era mi segunda experiencia de este tipo, cansadora, entretenida y el tiempo paso volando, en turnos entre escaladas, descanso y comida habremos estado alrededor de 4 horas. Cerca de las 2 de la tarde salimos a hacer un buen rato de trekking y las vistas entre hielo blanco y azul eran más que buenas, pero como sorpresa, al final estuvimos un rato dentro de una cueva que se había formado hacía unos días. Las sensación era increíble, al estar bajo ese manto de hielo azul, donde por momentos sólo se escuchaba el ruido que producía el agua que caía desde distintos rincones. Ya después de un rato dentro, salimos y como postre de la jornada tomamos algo de Baileys con hielo del glaciar mientras esperábamos al barco que nos tenía que regresar. No es barato, pero todo una experiencia y más que recomendable.
Originalmente iba con la idea de meterme unos cuantos días por la montaña acampando por los alrededores, pero al llegar me di cuenta de que muchos de los recorridos no eran demasiado lejanos al pueblo, así que decidí alojarme en un hostel y salir temprano a hacer todos los días entre 20 y 30kms, con la mochila pequeña, más liviano. No es la opción más económica, pero podía recorrer la zona más rápido, y porque negarlo dormir en un cama cómoda y bañarme con agua caliente todos los días.
El primer día como llegué al mediodía salimos tipo 2 de la tarde por el camino que va hasta la Laguna y Cerro Torre, en total son 11 kilómetros, y como nos pensábamos que estábamos mal de tiempo salimos algo acelerados. Las vistas ya antes de llegar son muy buenas, con la silueta particular del Cerro Torre de fondo, que tiene picos en forma de agujas, como una gigantesca catedral que resaltaba por la forma en que lo iluminaba el sol. Llegamos en alrededor de dos horas y la postal es de las mejores, la laguna mansa, un pequeño glaciar al fondo y arriba dominando el panorama el cerro con las torres de su cima. Ya más tranquilos con el tiempo, fuimos subiendo para el mirador que había a la izquierda de la laguna, pero la verdad es que las vistas a mi gusto eran mejores frente al espejo de agua. Al final habíamos podido aprovechar el día, entonces nos volvimos al centro antes de que oscurezca.
Laguna de los Tres y Cerro Fitz Roy, El Chaltén, Santa Cruz, Argentina
Laguna de los Tres y Cerro Fitz Roy, El Chaltén
El segundo día habremos hecho alrededor de 30 kms, fuimos saliendo cada uno a su horario desde el hostel y nos encontramos en el camino, primero en mi caso fui hastaLaguna Capri, desde donde se comienza a apreciar el Cerro Fitz Roy, algo de descanso y volví a desandar unos metros hasta el mirador de camino al campamento Poincenot y como se estaba nublando de ahí apuré el paso para llegar a Laguna de los Tres, la ultima parte es en subida, quizás lo más exigente de todo lo que hice, pero se hace fácilmente y sin demasiado esfuerzo. Ya arriba el paisaje por supuesto que es excelente, con el mítico Cerro Fitz Roy de fondo. Si uno sube un poco a mano izquierda, también se puede ver la Laguna Suciacon su cascada. Ya con el objetivo del día cumplido, que era llegar hasta el Fitz Roy, almorzamos contemplándolo, fotos varias y decidimos volver por otro camino, para no repetir recorrido. Por lo que bajamos hasta el campamento Poincenot y luego giramos a mano derecha pasando por las Lagunas Madre e Hija, el paisaje no es muy asombroso, pero al menos algo distinto y no tan transitados por la mayoría de la gente. Desde ahí llegamos al camino que habíamos hecho el día anterior, el del Cerro Torre, habremos salido a 8kms de El Chaltén, hacia donde nos volvimos.
El tercer día fue más tranquilo, quería cerrar la excursión al Glaciar Viedma, entonces aunque estaba nublado fui hasta el mirador de La Loma del Pliegue Tumbado, a 12kms. El recorrido hasta llegar al punto panorámico no es nada particular, pero una vez ahí la vista es excelente, y ni me imagino como será con cielo despejado. Con fondo azul, debe ser una de las postales del lugar, se ve todo lo que habíamos recorrido en las jornadas anteriores, es decir, en un mismo plano, bosques, lagunas, montañas y las cimas de los Cerros Torre y Fitz Roy. Así que aunque el tiempo no era el mejor y había mucho viento, almorcé disfrutando del paisaje y bajé a preparar todo para el día siguiente.
También me fui un día una escapada de unas horas hasta elChorillo del Salto, una muy linda cascada y un buen destino para ir a estirar las piernas o pasar a almorzar.
En El Chaltén, los circuitos que recorrí eran fáciles de hacer, el terreno muy bien señalizado y simples de caminar, quizás lo más exigente era la subida a Laguna de los Tres, y se hace de manera sencilla si uno está acostumbrado y va tranquilo. De lo poco que vi, realmente El Chaltén me pareció un destino espectacular para recorrer, más aprovechando que es completamente gratuito. Es más, creo que está vez siendo sincero, tengo que decir lo contrario a cuando me quejo de que un lugar es muy caro. Creo que no estaría mal, para los que somos turistas, pagar al menos ARS 10 por utilizar los campamentos y caminos, para que se puedan así incrementar recursos y colaborar con su mantenimiento.
Hay muchas más rutas y circuitos como ir a Laguna Toro y Paso del Viento, Glaciar Marconi, Lago Eléctrico, la zona de Lago del Desierto, mirador del Glaciar Huemul, etc.. También hay más actividades, como por ejemplo escalada en roca. Pero en mi caso tenía fecha de salida, un amigo mio, Javier, venía en coche desde El Calafate rumbo a Bariloche, y había arreglado para que me pasara a buscar, así nos veíamos después de algo más de dos años y nos poníamos al día, mientras hacíamos kilómetros por la Ruta 40 y visitábamos entre otros sitios La Cueva de las Manos. Y así fue como me fui de El Chaltén.

martes, 15 de marzo de 2011

O, W y apagando incendios


Desde Ushuaia me fui para Punta Arenas (ARS 240, 12hs), escala previa antes de Puerto Natales y entrar al Parque Nacional Torres del Paine. No estaba demasiado interesado en lo que había para visitar por los alrededores pero había roto mi mochila y quería aprovechar la zona franca para reemplazarla, después de 15 años no daba para más y se estaba rompiendo por todos lados. Así que paré 2 días en la cuidad, me di una vuelta por el cementerio, que tiene algunas tumbas muy particulares, sobre todo de las familias tradicionales adineradas de la cuidad y me fui para Puerto Natales (CLP 8000, 5hs).
Amanece en las Torres, P.N. Torres del Paine, Chile
Amanece en las Torres, P.N. Torres del Paine, Chile
Por consejo de unos chicos de Concepción que conocí en Arenas, en Puerto Natales me alojé en el hostal Dumestre (Ignacio Carrera Pinto 540, frente al hospital) y la verdad es que el consejo fue más que bueno, CLP 5000 por alojamiento, desayuno, internet, buen trato, depósito de mochilas, etc. Por lo que dejo sus datos recomendando el sitio. Entonces llegué, preparé todo y al otro día me fui a la mañana para el Parque Nacional Torres del Paine (Bus I/V CLP 10.000, entrada CLP 15.000), para comenzar un trekking completo que me decían me iba a llevar alrededor de 9 días, aunque al final lo hice en 5 y medio. Fui a hacer el circuito completo, es decir la "O", que también incluye la "W".
Ya al entrar al parque me bajé en Laguna Amarga y cerca de las 10.30 comencé a caminar hacia el camping Serón con la vista de las Torres a mi derecha y pasando al principio entre Guanacos y con Cóndores volando en circulo a la distancia, debía de haber algún animal muerto en la zona. En el parque sólo se puede acampar en los sitios habilitados, y en la parte Norte del circuito son todos privados, así que ya iba con la idea de que la primer noche la tenía que pasar si o si en Serón. Son unos 12kms, y tal y como decía el mapa que me dieron en la entrada y otro que compre previamente, que sinceramente fue tirar dinero a la basura porque no sirve de nada (ya que con el gratuito sobra), se tardan alrededor de 5 horas en hacer todo el trayecto. Alrededor de las 15.30 ya estaba en destino, pagué los CLP 4.000 por acampar y usar las instalaciones, que consistían en un baño y una ducha fría, un poco caro y abusivo para lo que ofrecen.
Para la segunda jornada comencé a caminar temprano, alrededor de las 8, quería hacer 27 kilómetros y llegar a Los Perros, esquivando el refugio Dickson y por suerte salió bien lo planeado, como siempre suelo hacer, la idea era llegar al primer punto y de ahí en base a horario, tiempo y piernas evaluar si convenía seguir. El clima fue más que bueno durante los seis días que estuve en el Paine, pero ese día a la mañana fue quizás el más complicado por los fuertes vientos, que cuando uno iba caminando por los senderos con pendiente y el río a la derecha, cargado con la mochila te iban moviendo. Por suerte en un par de horas se calmaron y se pudo seguir avanzando. Alrededor de las 13.30 ya había hecho 18,5kms y estaba en Dickson, y como lo tenía pensado de antemano decidí seguir hasta Los Perros, pasando previamente por el Lago y Glaciar con el mismo nombre. El glaciar es un pequeño anticipo de lo que vendría al otro día, colgado en el fondo del lago, con pequeños trozos de hielo que se desprenden y quedan flotando en sus aguas. Al rato ya se llega al Campamento Los Perros (CLP 3500), queda a 8,7kilómetros de Dickson y habré tardado unas 4 horas.
Glaciar Grey, P.N. Torres del Paine, Chile
Glaciar Grey, P.N. Torres del Paine, Chile
El tercer día comencé relativamente temprano, iba a ser el más duro porque había que atravesar el paso John Gardner y seguía cargado con bastante peso por la comida. El tiempo siguió acompañando, por lo que empecé a caminar y al rato ya estaba cuesta arriba siguiendo por el camino, es algo complicado pero para nada técnico, así que entre paradas pude llegar a la parte superior del John Gardner en menos de 3 horas y ahí vino una de las mejores vistas del recorrido. Después del esfuerzo, al pasar al otro lado uno se recompensa al ver imponente debajo al Glaciar Grey, que surge millas atrás, a la derecha desde dentro de las montañas, para terminar en el Lago Grey, a la izquierda y por donde sigue el sendero. Se comienza a bajar de a poco, y no se puede dejar de mirar esa masa espectacular de hielo con sus picos blancos, azules y los ruidos que va produciendo, entonces así se va avanzando otras tres horas, entre pasos de arroyos, bosques y ríos, con el hielo siempre a la derecha ofreciendo unas vistas maravillosas. En menos de otras 3 horas llegué al Campamento Paso (Gratuito), lo separan unos 12kms desde mi punto de partida y decidí seguir hasta la siguiente zona de camping, Los Guardas (gratuito), que está unos 6 kilómetros delante. Llegué a las dos horas y cuando terminé de armar mi carpa vino la sorpresa. Un grupo que había pasado con un guía fueron al mirador cercano y comenzaron a gritar que había fuego. Así que entre los del grupo y los pocos que habíamos acampado comenzamos a apagarlo. Afortunadamente eran sólo unos metros, entonces con las botellas que llevábamos para nosotros comenzamos a correr hasta el arroyo más cercano, a unos 500mts y a apagar las llamas y brazas con agua, ramas y las botas. Al principio eramos 10 y terminamos siendo unas 20 personas, y después de alrededor de una hora lo controlamos. Lo que más costaba era apagar los troncos que seguían incandescentes en su interior hueco. El guía del grupo aviso por radio a CONAF (Parques Nacionales), nos aseguramos de que todo haya quedado bien extinguido y cada uno volvió a los que estaba haciendo previamente, manchados, oliendo a humo pero tranquilos por haber colaborado a evitar algo mucho peor. Lo único yo preferí pecar de prudente y para dormir tranquilo, en caso de que quedara alguna chispa y cambiara el viento a la noche, desarmé mi carpa e hice otros 4kms hasta el Refugio y Camping Grey (CLP 3500), una hora delante. El mirador que se comenzó a incendiar justo ofrece vistas de la pared de hielo del glaciar cuando este termina y comienza el agua del lago, por la preocupación del fuego, estuve ahí un buen rato, disfruté algo de las vistas, pero como avancé rápido por si se hacía tarde no tomé ni una fotografía. El otro lugar para acampar era privado, les pregunté si hacían descuento a los que apagaron el fuego y por supuesto que no, ningún reconocimiento, pero al menos tenían dos duchas de agua caliente, así que disfruté un buen rato de eso, para relajarme y quitarme el olor a humo de encima.
Para la cuarta jornada la idea era la de llegar al Valle del Francés y una vez ahí decidir cual de los lugares gratuitos iba a utilizar para dormir. Finalmente pernocté en el Campamento Británico y caminé algo más de 24kilómetros, pero vamos por etapas. Me levanté temprano, volví sobre mis pasos de la jornada anterior y fui al mirador para ver el Glaciar Grey de fondo con algunos pedazos de hielo desprendidos frente a mi en una especie de bahía. Comencé a recorrer el camino, que ofrece durante las primeras horas unas vistas en altura muy buenas del Glaciar Grey detrás del lago, con sus dos lenguas de hielo esquivando un nunatak (isla) en el medio. Luego de estas postales maravillosas y de quedarme un rato contemplándolas, se comienza a bajar, y después de 11 kilómetros y alrededor de 3 horas se llega al Refugio y Camping Paine Grande, para seguir el camino que primero bordea el lago Pehoe y luego el pequeño espejo de agua llamado Skottsberg, para llegar después de algo más de 7 kms y dos horas al campamento Italiano (Gratuito). La verdad es que cuando llegué ahí me asusté un poco, era una cuidad de la cantidad de gente que había, y como ya tenía en mente y eran alrededor de las 16hs horas, comencé a trepar otras 2 horas, 5,5kms, hasta el C. Británico (gratuito) por el Valle del Francés, uno de los mejores sitios de todo el circuito. Cuando llegué ahí sólo había una carpa, así que armé la mía, dejé la mochila dentro y me fui más liviano hasta el mirador que está a menos de una hora a ver la parte de atrás de las torres. Tanto las vistas del mirador, como todo el Valle del Francés son realmente muy buenas, una de las partes mas bellas del Parque Nacional. Ya contento y antes de que anochezca, volví a cenar y dormir.
Al Quinto día me levante y volví a descender disfrutando del Valle del Francés, la idea era recorrer los alrededor de 30 kilómetros que hay hasta el Campamento Torres. Primero al volver a pasar por el Italiano, se hacen los 7,6 kilómetros que hay hasta el Camping y Refugio los Cuernos. Caminando entre el Lago Nordenskjöld y los Cuernos del Paine, paramos a almorzar en el Refugio después de algo más de 4,5hs y 13kms y de ahí se comienza a subir haciendo los 11ks que te llevan directamente hasta el Valle Ascencio y el Camping y Refugio Chileno (privado), si hizo tarde y algo duro, pero seguimos otra hora y media 3,2kms hasta el Campamento Torres (gratuito), para poder dormir ahí y subir al otro día para el amanecer.
El sexto y último día nos levantamos cerca de las 6 y comenzamos a subir de noche, con los frontales marcando el rumbo, a medida que el sol comenzaba a asomarse tímidamente por el horizonte. Íbamos como tanta otra gente en busca de la famosa vista de las Torres al amanecer, cuando se tiñen de naranja o rojo gracias a los rayos del sol. El clima siguió ayudando, tardamos alrededor de 45 minutos y llegamos a tiempo, nos posicionamos y a disfrutar. Suena raro pero todo un espectáculo, un pequeño lago con las torres de fondo, que comienzan a variar en su color desde el gris original hasta ese momento mágico en que se tornan rojas, para ir variando a tonalidades anaranjadas antes de regresar a su color original. Todo un acontecimiento aunque suene tan simple, los disfrutamos, hicimos unas cuantas fotos y ya más que satisfechos comenzamos a bajar.
Tuvimos mucha suerte, cuando comenzamos a descender se empezó a nublar y ya no se veían las las torres. Entonces fuimos bajando hasta llegar al mediodía a Hostería las Torres, desde ahí un transfer hasta Laguna Amarga (CLP 1500) y en bus de vuelta a Puerto Natales.
Resumiendo la visita al Parque Nacional me pareció espectacular y más que recomendable, para mi los mejores lugares fueron el Glaciar Grey desde el paso John Gardner, el Valle del Francés y las Torres como regalo final. Igualmente en mi caso el clima fue bueno y eso deja disfrutar más del entorno, además de caminar más rápido y cómodo. Sinceramente los lugares del parque son espectaculares, pero es más que turístico, así que eso tiene sus pro y sus contras. Las cosas a favor, las sendas están perfectamente marcadas, es casi imposible perderse y en caso de pasar algo uno siempre se va a cruzar con gente. Las cosas malas, por la cantidad del público no se puede hacer acampada libre, es obligatorio utilizar los lugares para poner las carpas / tiendas y muchos de ellos son privados. Todos los lugares pagos para las carpas salen entre 3500 y 5000 por un pedazo de tierra y un baño. Estaría de acuerdo con esos precios si la entrada sería más económica, pero cuesta unos 15.000. Además para los que nos gusta estar tranquilos, siempre hay bastantes carpas (menos en el Británico) y sobre todo en la parte de la "W" alguno que pone música, o transita los senderos con su MP3, etc. Pero bueno, cada uno tiene sus manías, y para gustos colores, pero la visita es más que recomendable.
Lo único si a alguien no le sobra tiempo obviaría los primeros dos días de la "O". Ya que los paisajes son buenos pero más comunes en toda Patagonia (cerros, montañas, lagos y ríos) y los lugares para acampar son todos pagos y creo que los peores del circuito. Igualmente en mi caso, acompañó mucho el tiempo y eso influye mucho para disfrutarlo mejor. Con referencia a los mapas, compré uno topográfico y sinceramente no hace falta, no se puede ir fuera de los caminos, que están más que bien marcados. Además con la entrada te dan un pequeño mapa con las distancias y el tiempo que se tarda en recorrer cada tramo, más que útil, ya que es todo lo que uno necesita.
Luego de la visita descansé un día desde en Puerto Natales y desde ahí me fui para El Calafate, en Argentina, a conocer a Glaciar Perito Moreno. Son 6 horas y se da un caso curioso, te lo cobran en ARS 80 o CLP 12.000, conviene pagar en Argentinos por la diferencia, son 20 pesos menos.

lunes, 14 de febrero de 2011

Trekking Austral: Al Fagnano Ida y Vuelta


Al final salí a hacer mi primer caminata de varios días, inicialmente iba a realizar una ruta que tenía en una guía de trekking, pero luego de hablarlo con gente local, decidí extender el recorrido e ir desde Ushuaia al Lago Fagnano por un sitio y volver por otro. La ruta que decidí seguir fue la de entrar por el Paso Bebán, pasar por Bahía Torito, en el Lago Fagnano, seguir por la costa hasta la Laguna de los Renos y volver por el cañadón de las cinco lagunas, paso Valdivieso y Valle Carbajal.
La verdad es que no son rutas que la gente suele hacer habitualmente, así que lo pregunté bastante y luego de hacerla tengo que decir que la dificultad de este trekking creo que es intermedia y por tramos difícil, físicamente es algo exigente, y hay que tener algo de experiencia, sobre todo para la parte que hice de vuelta. Igualmente en mi caso, no quería repetir los errores que cometí cuando se formó el grupo para hacer paso de la oveja (a lo sumo ir con una o dos personas más habituadas a caminar en montaña), y además al necesitarse 4 o 5 días, me terminé yendo sólo (La mayoría de la gente viene a Ushuaia entre 2 y 4 días en total). Así que preparé todo y como corresponde el día anterior fue a notificar fechas y ruta a la oficina de turismo, para que tengan registro en Defensa Civil en caso de problemas.
Así que arregle transporte con Sergio (dejo sus datos al final del post por si a alguien le pueden ser útiles) y me llevó a la mañana por la ruta 3, hasta el kilómetro 16, justo donde el gasoducto corta la carretera, que es el punto de partida.
Trekking por Paso Beban y Valdivieso, Ushuaia, Argentina
Camino a Paso Bebán
Arranqué a cerca de las 10hs, bajando un sendero hasta el río, se cruza por unos troncos que hacen de puente y comenzaron los problemas de camino, al menos con respecto al mapa topográfico que yo llevaba y la páginas de la guía. El sendero que sale para el norte se pierde a los pocos metros, y la calle de tierra que hay sigue bastante tiempo paralela del río hacia el Oeste, así que como la segunda opción no me convencía, salí para el norte a través del bosque, se avanza lento pero es fácil seguir el rumbo ya que se ven los picos Cerro Bonete y Punta navidad.
En el terreno que iba a ser habitual en los próximos días, fui avanzando por tramos entre bosque y turbal. Ya cuando habré avanzado un par de kilómetros crucé una especie de ruta de cuatriciclos / Quads y la fui siguiendo por momentos, ya que me convencía el rumbo y se avanza más rápido, hasta que se hizo senda y llegué al Refugio Bonete, son alrededor de 4 kms y medio y tardé alrededor de dos horas. Ya desde ahí avancé unos metros más para protegerme del viento, paré a almorzar algo y seguí metiéndome entre las montañas por el paso Beban, con el Cerro Falso Carbajal de frente, que la verdad es que ofrece una muy buena vista con sus pequeños glaciares colgando en la cima. Ya bordeando el Cerro Navidad, con el río a la derecha se va girando hacia la izquierda (Noroeste) y queda el Paso Beban 1 o Este de frente. Atravesarlo no es tan simple, ya que no se veía senda clara y hay que ir subiendo por una pendiente llena de pizarra o laja suelta. Al piso no tan firme había que sumarle que para colmo había viento bastante fuerte de frente, por lo que había que ir muy lento y seguro, para no desestabilizarse. Una vez que se cruza el primer paso, ya queda de frente algo a la derecha el Paso Beban 2 o Oeste, así que se va tranquilo por la ladera de la montaña para poder sortearlo. Dentro de las vistas que ofrece, a la derecha se ve un cañadón con la Laguna Paso Beban de fondo, una buena panorámica, de las tantas que ofrece este recorrido.
Una vez que se atraviesa el Segundo paso ya el resto del camino es bastante sencillo de hacer, cuesta abajo y dejando el curso de agua del lado derecho. Avancé cerca de unos 4 kilómetros más, paré un buen rato a ver unos castores que andaban en una laguna llevando ramas para reforzar su dique, pero cuando me acerque un poco más, se metieron bajo el agua. En el curso de todo el río se puede ver el daño que causan estos animales no autóctonos, traídos a la isla hace años por la Armada Argentina, en un intento frustrado de explotar sus pieles. El problema principal es que en Tierra del fuego no tienen depredadores naturales, y encima los árboles que cortan no se regeneran (como si lo hacen en sus territorios de origen), sumando a que el tipo de bosque local al ser alcanzado por el agua de sus embalses muere. Pero volviendo al tema del trekking seguí caminando un poco más y cerca de las 5 y media de la tarde acampé en el arroyo que forma el Salto del Azul, una cascada muy pintoresca que queda a la izquierda del camino.
El segundo día comencé a caminar un poco antes de las 10, y aunque por muchos momentos no tenía senda, el camino no era demasiado complicado, pasé al otro lado del curso de agua (quedó a mi izquierda) y se hacen kilómetros cuesta abajo entre bosques y turbales. Ya después de caminar un buen rato se comienza a ver a la distancia el Lago Fagnano y uno pasa cerca dos lagunas, una a cada lado. Llegué a orillas del Fagnano, Bahía Torito cerca de las 12 del mediodía, pero lo hice al Este del cauce de agua, por suerte hay ahora una empresa turística que explota la zona y construyó un muelle y pequeño puente, así que me ahorro el trabajo de tener que cruzar el río y me fui a las cabañas y viejo muelle que funcionan en el lugar hace años. Saludé a las 3 personas que viven ahí, les pregunté como seguir para Laguna de los Renos, me indicaron amablemente que en lugar de continuar por la costa, como tenía pensado, podía comenzar siguiendo unos caminos de Cuatriciclos que van por detrás de su carpintería. Les agradecí, me despedí y seguí camino. En caso de problemas o llegar muy cansado tenía Bahía Torito como vía de escape. Ahí en caso de emergencia la gente local puede contactar a Prefectura o arreglando precio te pueden llevar en lancha del otro lado Lago o a Laguna Palacios (al Este), donde hay carretera y suele ir gente a pescar y acampar. Ellos tienen unas cabañas y también se puede llegar sólo hasta ahí y alojarse unas noches en el sitio.
Seguí mi camino hasta Laguna de los Renos (o de las Tres Marías), avancé un buen rato, paré a comer algo y para variar perdí de nuevo la senda, así que como era costumbre, seguí atravesando bosques y turbales. Habré tardado una hora y media en llegar, la fui bordeando hasta donde entra un pequeño curso de agua que viene del Paso Cinco Lagunas y se ve una pequeña cascada.
Luego seguí un rato más caminando por la orilla, paré un rato a contemplar la laguna, aunque sólo se oían saltar truchas y se veía dos patos muy tranquilos navegando por su aguas. Seguí buscando camino pero al no encontrarlo, volví al arroyo y manteniéndolo mi derecha, empecé a subir por el valle, medio a rumbo entre bosque y turba hasta alcanzar la laguna siguiente. Apenas vi el espejo de agua me recibieron unos cóndores majestuosos volando en la cumbre de las montañas cercanas. Eran alrededor de las cinco, así que me fui hasta la parte norte y acampé a metros del arroyo, sobre el bosque en medio de árboles firmes (sino puede haber riesgo de que caigan con los vientos).
Paso Cinco Lagunas, Tierra del Fuego, Argentina
Paso Cinco Lagunas
El tercer día fue a mi gusto el más duro de todos, comencé siguiendo una pequeña senda que había encontrado en los último metros de la jornada anterior, pero a los pocos minutos desapareció y era todo cuesta arriba trepando entre rocas y barro por bosques, fui teniendo el río de referencia e improvisando camino por lo que consideraba el perfil más fácil de los cerros. La verdad es que costó bastante, sobre todo porque la mochila que se enganchaba en las ramas, y porque al ir solo si en algún momento me caía o pasaba algo, se iban a complicar bastante las cosas. Y así fue como avancé lentamente, primero a la segunda laguna, tercera y luego por una elevación, desde la cima del cerro vi la Laguna Mariposa. La vista que se va alcanzando es realmente muy buena, cada laguna a un nivel, como bajando escalones hasta llegar al Fagnando. Fue descansando en puntos panorámicos y después al escuchar el inconfundible toc toc de una pareja de pájaros carpinteros, que me quedé viendolos un rato.
Para seguir desde la cima donde veía la Laguna Mariposa había que atravesar al lado de una cascada trepando roca, y como al ir en solitario, me pareció que ya había cometido demasiadas imprudencias cuesta arriba, decidí irme medio a rumbo, siguiendo el perfil de las elevaciones rodeando el cerro que tenía en frente, total lo peor que me podía pasar era volver y acampar ahí. Para colmo comenzaron a bajar las nubes y no se veían los picos de las montañas, así que se hacía difícil orientarse por esa referencias y no iba a ver el Paso Valdivieso. Entonces comencé a andar hacia el sudoeste, y sin darme cuenta, pase cerca del Paso Mariposa, de ahí seguí rumbo sur en altura pasando 3 lagunas por un cañadón, la primera de ellas de un color verde intenso y la última y mayor, me sorprendió cuando vi que tenía a tres que la habitaban nadando, en el medio de la roca, a esa altura, casi sin vegetación alrededor. Es increíble el poder de adaptación de estos animalitos, que en mi caso siempre los divisaba a las tardes cuando salían. Donde termina la tercer laguna hay una cascada y una especie de precipicio con bastante pendiente y piedra suelta. Al no ver las cimas por las nubes comencé a orientarme mapa y brújula en mano, y llegué a la conclusión de que el valle que tenía debajo era el Carbajal, con el río Olivia. Había hecho el cruce en forma paralela al Paso Valdivieso, así que con recaudo, se podría decir que hice la última imprudencia del día, bajé muy lenta y cuidadosamente por la pendiente de roca desprendidas, apenas pude ya me puse a bajar por vegetación y cerca de las 18:30 llegué al río, lo recorrí rumbo Sudeste, unos metros hasta que encontré un buen lugar para acampar en una playita, y mientras armaba la carpa por la orilla de enfrente paso un zorrito muy relajado, que me ignoró por completo y siguió su camino indiferente.
El cuarto día estaba claro, tenía que seguir el Río Olivia (desde la orilla norte) por el Valle Carbajal hasta la Laguna Arco Iris, y ya desde ahí salir a buscar la ruta 3. honestamente me pensé que lo iba a hacer en forma rápida, pero fue un día a puro turbal, chapoteando en agua y barro y hundiéndome en la turba, que te va cansando y comiendo piernas. Para colmo, muchas veces uno se hace un camino y cuando llega descubre una presa de castor con su embalse, por lo que hay que rodearla. Tipo 12 llegué a la Laguna Arco Iris, almorcé y me fui para el sur siguiendo el río, pero no hubo forma (o no encontré el sitio) para cruzarlo sin mojarme, lo seguí un buen tiempo y al final cuando ya me comenzaba a alejar del cerro Portillo decidí badearlo. Al cruzarlo y caminar un poco, justo vi dos Martín pescadores imperturbables, sobre un árbol muerto en el turbal, a orillas del río Olivia. Seguí caminando para el sur y al meterme en el bosque del cerro ya encontré finalmente una senda sólida, que después se unió con una carretera, así que fui avanzando por fin en forma cómoda rumbo sur hasta llegar una casa de campo, donde me crucé con uno de sus ocupantes que venía a caballo y me preguntó si en el camino había visto vacas salvajes de ellos, que tenían que ir a buscarlas. Saqué mi mapa, le mostré donde las vi, oí, o donde había cruzado bosta fresca, luego seguí unos metros más, y salí a la Ruta 3 por donde antes estaba la antigua posada del peregrino o la mosca loca, por el km 13. Caminé un poco hasta tener señal en el celular / móvil y lo llamé a Sergio para que me venga a buscar. Así que a la tarde, ya estaba de vuelta en Ushuaia, disfrutando de una merecida ducha caliente y buena comida después de 4 jornadas de caminata.
En conclusión, es un circuito difícil de hacer, más que nada porque en mi caso o no andaba muy inspirado y por lo general me quedaba sin senda, y había que ir orientándose y atravesando bosques cerrados. Por momentos encontraba algo de camino y veía unas pisadas frescas de una persona, al salir me comentaron que fue un chico Ruso, que lo hizo dos días antes que yo. Además al estar caminando continuamente por turbales, se está prácticamente los 4 días con los pies mojados. Creo que sería más sencillo hacerlo en el sentido contrario, y de ambos tramos, el más fácil es del paso Beban a Bahía Torito. Igualmente por lo agreste del terreno y el paisaje me gustó mucho y disfrute de este trekking. Una pena que no me haya llevado el zoom de mi cámara (no tenía mucho lugar en la mochila), porque la verdad es que en la soledad del bosque y en contacto con la naturaleza me crucé con muchos animales, que aunque me quedé contemplando no tenía alcance para buenas fotos. Con gente, no me he cruzado con nadie en todo el camino, salvo los 3 residentes de Bahía Torito.
Dejo los datos de contacto de Sergio, lo conocí en el Valle de los Lobos y me pareció una persona excelente, por si alguien quiere contactarlo para algún transporte o excursión: (02901) 414160 osergiodicaro@hotmail.com

lunes, 31 de enero de 2011

Paso de la Oveja


Al final empecé con los trekkings de más de un día en el 2011, y para comenzar hice algo tranquilo de dos jornadas, el conocido como "Laguna del Caminante" o "Paso de la oveja". Estoy ya hace varios días haciendo base en Ushuaia, pero me explayaré sobre este destino en otro post.
Para esta caminata rompí un par de reglas que acostumbro a seguir, y la cosa no se dio como esperaba. Resulta que cuando llegué al hostel me invitaron a cenar dos chicos que me vieron con el mapa y leyendo la información que tenía, por lo que decidimos ir juntos. Ahora mientras cenábamos se fue sumando gente al grupo que fue creciendo hasta llegar a 7, por mi parte inicialmente sin problemas, pero se veía que 3 de los nuevos integrantes no tenían mucha pinta de caminar. Entonces por no dejarlos plantados y recular, terminé siguiendo y rompí algunas reglas o premisas, que reconozco por manía o ser demasiado pesado de mi parte, manejo como básicas: suelo ir por mi cuenta o en grupos chicos, salir temprano para tener más horas de luz en caso de perderme o calcular mal (por la improvisación de la mañana terminamos saliendo al mediodía), y acostumbro a llevar un par de latas de más por las dudas de perderme o tardar más de lo previsto (y por no gastar compraron la comida justa).
Trekking por Paso de la Oveja, Ushuaia, Argentina
Trekking por Paso de la Oveja
Así que al final tomamos un remis desde el centro hasta el Valle del Andorra (ARS 32), donde comienza el "sendero del caminante" luego de cruzar una tranquera celeste o verde. Comenzamos por un sendero bien marcado, fácil de caminar al principio y de seguir, pero a los 15 minutos se confirmaron mis temores, hicimos la primer parada para "descansar".
Al final tardamos alrededor de 7 horas en hacer los 10,5kms (por suerte en Tierra del Fuego en Enero oscurece alrededor de las 22hs), el sendero está bastante bien señalizado y se complica un poco con el correr de los kilómetros pero creo que no llega a pasar de dificultad intermedia. El último tramo en cuesta arriba y se llega a una bifurcación donde se pude seguir por el paso de la oveja o ir a laguna del caminante. Fuimos a este último destino (son 20 minutos más) acampamos ahí cerca de las 7.30 de la noche, cenamos algo, charlamos un par de horas y a dormir. La verdad es que la última parte ofrece unas vistas muy buenas, caminando por un terreno inclinado en altura, entre pastos largos y con la laguna debajo.
Tenía en mente, si llegábamos temprano, seguir camino hasta la Laguna Superior, pero entre que arribamos tarde y las condiciones del grupo para caminar, tuve que quitarme la idea de la cabeza.
Al otro día se repitió lo que no quería que suceda, se levantaron tarde, dimos vueltas y recién comenzamos a caminar alrededor de las 12. Así que cruzamos el paso de la oveja al mediodía, una pena porque dicen que temprano se pueden llegar a ver cóndores. Igualmente ofrece unas vistas muy buenas, desde un punto tan elevado se puede apreciar toda la entrada al comienzo del cañadón, con la mezcla de colores entre verde, blanco de la nieve y negro de la roca.
Se supone que el camino del segundo día es también de entre 10,5 y 11kms, pero veníamos haciendo paradas cada 20 minutos o media hora, y la verdad es que además de desesperarme por el tiempo, uno se enfriaba al quedarse quieto y por el viento, así que comenzó a hacerse interminable. Para colmo una vez en el cañadón comienza el bosque y hay que optar por dos caminos, uno por altura bordeando el bosque (que es el más seguido y recomendado) u otro costeando el río (sin cruzarlo nunca). Lo que nos sucedió es que parte del grupo no podría subir o caminar por la pizarra / laja, así que luego de hablarlo en otra de nuestras paradas, no quedó otra opción que ir por abajo. Lo cómico fue que a los pocos minutos nos quedamos sin senda, y nunca la reencontramos, por lo que calculo que habremos hecho unos 7 u 8 kms por bosque puro de lengas y líquenes, que de vez en cuando se cortaban por uno metros para dar lugar a turba. Salvo por las infinitas paradas que hicimos, el lugar para caminarlo me pareció muy bueno y particular, en los tramos dentro del bosque casi no daba directamente la luz del sol, con todo el suelo húmedo lleno de barro, troncos de los árboles caídos en descomposición (y que a veces había que trepar para pasar), líquenes y otras especies menores.
Fuimos avanzando muy lentamente y después de varias discusiones, normales en la situación en la estábamos, se decidió (a mi no me parecía correcto), cruzar el curso de agua. Por suerte hicimos esta operación unas cuatro veces, quedando finalmente del lado correcto.
Con el pasar de las horas se consumió toda la comida, menos un paquete de galletitas que llevaba yo, entonces ya me puse de mal humor porque iba a oscurecer y a partir de las 7 de la noche les dije que salvo agotamiento real no se paraba más y se guardaban las galletitas por si había que hacer noche. Finalmente recién alrededor de las 21 chocamos con un alambrado, comenzamos a seguirlo algunos mientras el resto del grupo descansaba y bastantes metros más arriba encontramos una tranquera con un sendero que bajaba del cerro y del lado de adentro un camino. Así que la cruzamos, hicimos el camino y salimos tipo 10 de la noche, como debíamos, cerca del autódromo antiguo. Desde ahí preguntamos, seguimos caminando hasta un cruce de calles, colectivo y volvimos al hostel tipo 22.30 de la noche.
Volviendo a la caminata del segundo día, aunque no encontramos el sendero, el cañadón va entre dos cadenas de montañas y a partir de la mitad ya se ve el canal de Beagle, así que es más que difícil perderse, el problema era avanzar por la poca velocidad que tenía el grupo y las excesivas paradas. El otro temor era no pasar la noche en pleno bosque, ya que recomiendan no acampar entre árboles, porque pueden caer en caso de viento.
Me olvidaba del hablar del tiempo, el clima durante toda la travesía creo que es el común por estos lugares en Enero, cambia constantemente, algo de sol y sobre todo nublado, con algunos momentos de viento, y otros de pequeñas lluvias de 10 minutos, pero fresco. Creo que durante el día debía hacer entre 15 y 5 grados y a la noche de 5 para abajo.
Pero resumiendo, bien hecha la ruta es recomendable para los dos días, los paisajes y el entorno se disfrutan demasiado. La experiencia fue buena, y como decía, cometí al menos de mi parte bastantes errores al ceder en cosas que considero básicas para salir a la montaña (reconozco que quizás por ser muy manioso o complicado), pero lo bueno es seguir aprendiendo, disfrutando de la naturaleza y no repetir estos fallos.

lunes, 3 de enero de 2011

Santa Cruz Trek en 2 días

Tenía todo lo que me había sobrado de Huayhuash, así que me fui a hacer el Trek de Santa Cruz en la cordillera Blanca, dicen que se tarda entre 3 y 4 días pero a mi a pesar del tiempo, me resultó fácil de hacer y lo terminé en dos. A continuación los detalles de como lo hice.
Decidí realizarlo al revés que la mayoría de los tours, ya que comenzaba por la parte más cercana y me daba más chances de terminarlo antes (además dicen que es más fácil), así que me tomé una combi desde Huaraz a Yungay (PEN 5, 1hs), de ahí a las 8 sale otra hasta Vaquería (la misma que va a Cebollapampa paraLaguna 69, PEN 12, 3hs en este caso).
Punta Unión, Santa Cruz Trek, Cordillera Blanca, Perú
Para ingresar al Parque Nacional Huascarán y hacer los treks, hay que pagar una entrada de PEN 65, que dura un mes e incluye todas las actividades en el lugar, por lo que si uno piensa ir a hacer alguna caminata al parque nacional (Santa Cruz o Alpamayo) o visitar Laguna 69 o Laguna Churuc, conviene adquirir el ticket con anterioridad en Huaraz (o al visitar el primer sitio), así no se pagan entradas individuales.
Ya desde Vaquería comencé a caminar a las 11.30, es fácil preguntando, pero se baja a hasta cruzar el rió, se bordea una montaña a mano izquierda y se atraviesa el pueblo de Huaripampa, donde se cruza el río y se arranca en el camino que trepa a mano izquierda. Por suerte en este parque nacional si está todo señalizado, y la gente igualmente es muy amable en darte explicaciones y consejos de como continuar. Así que caminé alrededor de unas dos horas y media por un terreno bastante plano y llegué hasta el primer campamento, el de Paria. Era muy temprano y había comenzado a llover una hora antes, así que como estaba algo mojado decidí seguir para adelantar camino hasta otro lugar de acampada. Continué otras dos horas y media, por un recorrido que comienza a trepar pero que no es nada duro comparándolo con Huayhuash y llegué hasta las lagunas. Al no encontrar el camping oficial que marcaba mi mapa, y porque eran alrededor de las 5 de la tarde decidí acampar al lado de la Laguna Morococha, justo antes de la subida a Punta Unión, el único paso que hay en todo el recorrido.
Mi carpa / tienda me da mucho problemas de condensación en temperaturas bajas, así a pesar del frío dormí con algunas ventilaciones abiertas. Mi sorpresa fue al día siguiente al levantarme a las 4.30 antes del amanecer, tenía parte de la carpa congelada por dentro (por mi condensación) y por fuera por al humedad y el rocío. Así que con algo de frío desayuné esperando a que descongele, y antes de que dieran las 6 estaba de nuevo caminando entre la niebla que no levantaba y no dejaba disfrutar de los nevados que vi el día anterior.
Subí y atravesé Punta Unión (4760 mts) y desde ahí, además de mejorar el tiempo y las vistas, el camino es muy sencillo, o cuesta abajo o siguiendo valles o pampas como las llaman ellos. Antes de las 9 ya había pasado Taullipampa, y seguí el recorrido haciendo algunas paradas para comer y fotos atravesando las lagunas de Jantunchocha, Ichiccocha para llegar antes de las 13hs a Llamacorral. Me pasó lo mismo que el día anterior, era muy temprano, pero en este caso no llovía, así que como se bordea un río y a hay agua de sobra por si fallaba algo, decidí intentar terminar la caminata ese día, para ahorrarme una jornada, que no me venía mal. Entonces caminé otras dos horas y alrededor de las 3 ya estaba en Cashapampa. El colectivo venía más tarde (Sale PEN 8), pero había un taxi compartido por PEN 10 que tarda sólo una hora hasta Caraz, entonces decidí tomarlo, y desde Caraz una combi a Huaraz (PEN 6, 2hs). Ya en el hostal a descansar y preparar todo antes de irme para Trujillo.
Durante el recorrido se pueden hacer algunos lugares alternativos como ir al campo base del Alpamayo, Laguna Quitacocha o la Quebrada de Ramincuray. Pero en mi caso quería hacerlo rápido y crucé a un grupo que sus guías me comentaron que no subieron al campo del Alpamayo porque no había visibilidad, aunque puede ser una alternativa para tener en cuenta.

Aclaración: Actividad realizada en Noviembre 2010