martes, 26 de octubre de 2010

Caminando por el Colca

Cañón del Colca, Arequipa, Perú
Haciendo base en Arequipa (cuidad que desarrollaré en otro post) decidí hacer los cañones Colca y Cotahuasi, cuarto y tercero más profundos del mundo respectivamente (aunque algunos dicen que son los más profundos).En está publicación desarrollaré lo que hice en el Colca, que fue el primero que visité.
Después de averiguar en información turística y otros lugares me convencí de que era demasiado turístico, que iba a ser fácil de recorrer y que en muchas de las poblaciones iba a haber alojamiento. Así que lo decidí fue comenzar desde Cabanaconde y no llevarme la carpa.
Me tomé el bus de las 6 desde Arequipa hasta Cabanaconde (PEN 16, 6hs), al llegar a la población me busqué un hostel barato en los alrededores de la plaza y me fui a conocer el Oasis de Sangalle. Al ingresar a la zona del Colca, hay que comprar una entrada que cuesta PEN 35, y la cobran apenas el bus pasa por Chivay. Con lo recaudad se fomenta el desarrollo de las poblaciones de la zona, así que conviene pagarlo para colaborar, además de que controlan los tickets en bastantes puntos.
Volviendo a mi recorrido del primer día, para llegar al Oasis son alrededor de dos horas cuesta abajo (y dos y media para volver), y es una pequeña extensión llena de verde y palmeras con un microclima propio. Al bajar había algunos complejos, en su mayoría con algunos turistas que estaban nadando en las piscinas. Así que llegué hasta el lugar, me quedé un rato en el río y pasadas las tres comencé a volver a Cabanaconde, para hacerlo con luz y que no me agarre la noche. Comí algo y me fui a la cama temprano, que al otro día quería madrugar entre otras cosas para intentar ver los cóndores (dicen que salen entre las 7 y las 9).
Y así fue, el otro día a las 6 ya estaba caminando, la idea era la de hacer la zona sur del barranco, parte por la carretera y parte cortando por caminos rurales o internos. Así que mi primer escala fue hora y media después de salir en el Mirador de Tapay, buena vista pero no hubo suerte con las aves, así que me fui para el punto principal, el Mirador Cruz Cóndor.
Este mirador debe ser el punto turístico más importante del cañón, llegué tipo 8, había poca gente y sólo dos cóndores, pero parados en unas piedras a unos metros. Les saqué unas fotos y después de esperar media hora a ver si volaban, cuando empezaban a llegar la mayoría de las camionetas turísticas decidí seguir mi camino. Justo cuando estaba a unos 15 minutos, vi que hicieron un pequeño vuelo para la foto, pero sólo lo pude ver a la distancia.
Seguí caminando por el cañón, cortando en varios tramos por caminos rurales o internos hasta llegar a Pinchollo (8kms desde Cruz Cóndor). Desde ahí hasta la siguiente población, que se llama Maca hay unos 10kms, se atraviesan 3 miradores y a mi gusto están de las mejores vistas del Colca, con el valle lleno de terrazas multicolores al otro lado del río, lo que brinda unos paisajes increíbles. Entonces haciendo varias paradas para disfrutar de los paisajes pasé por los miradores de Wayra Punku, Antawilke y Choquetico para llegar hasta Maca, donde almorcé algo y seguí camino. La idea era la de pasar del otro lado del río, pero en uno de los mapas que tenía el puente estaba mal marcado (está antes de la población), así que bajé hasta el agua entre terrazas, y como no tenía ganas de mojarme, después de avanzar unos kilómetros bordeando la orilla, volví a la ruta, por momentos cortando por caminos locales, pero llegando hasta Yanque. Ahí si crucé a la parte norte del río hasta llegar a Coporaque cerca de las 6 de la tarde. Estaba averiguando por alojamiento, pero justo salía un colectivo / combi para Chivay, así que lo tomé para conseguir un mejor lugar donde parar y más económico, ya que hay más opciones, además de estar en una de las cabeceras de donde sale el bus de vuelta.
Los senderos y las rutas eran fácil de hacer, y al venir descargado de peso caminé algo más de 50 kms, lo máximo creo hasta ahora en un día. Una aclaración, en Arequipa venden mapas a unos precios demasiado elevados, y la verdad es que no hacen falta, con el que regalan en información turística o algunas agencias y preguntando sobra, es fácil de orientarse y siempre se tiene el río al fondo del cañon de referencia. Además en todas las poblaciones hay al menos uno o dos alojamientos en caso de que uno quede varado.
Así que a la otra mañana, como recompensa me fui a los Baños termales de La Calera (Entrada PEN 10), que quedan a 3,5kms de Chivay y se puede ir caminando o en colectivo por PEN 1. En los baños termales estuve unas horas de relax y recuperación, antes de volverme al mediodía para Arequipa (PEN 12, 3horas y media).

jueves, 14 de octubre de 2010

Disfrutando de Choquequirao y alrededores

Había dos lugares no me podía perder en CuscoMachupichu y Choquequirao. Este último me habían dicho que no lo podía obviar y la verdad es que me pareció un sitio fascinante.
Complejo de Choquequirao, Cusco, Perú
Tanto el complejo como los escenarios que se recorren para llegar e irse me parecieron increíbles, duros para caminarlos, pero el esfuerzo vale la pena.
Siguiendo los pasos de un amigo kiwi (neocelandés), que me dejo información, hice la ruta que voy a detallar a continuación, entrando por Cachora y saliendo por Hanipaca. Tardé en total 4 días y 3 noches.
Desde Cusco hay que tomar un bus desde la terminal terrestre que vaya para Abancay o Lima, salen entre las 6 y las 6.30 de la mañana (también hay a la tarde) y tardan unas 4 horas en llegar hasta Ramal, el cruce en la ruta desde donde se accede a Cachora.
Desde Ramal (km 42 de la carretera antes de llegar a Abancay) hay dos opciones o tomar un taxi por 5 a 10 PEN o caminar las alrededor de 2 horas que hay hasta Cachora. Yo por mi parte como arranqué con un molestia en la espalda y quería probar que tal aguantaba el peso de la mochila (o sino alquilar una mula), lo hice caminando. Se suben unos 400 mts y después el resto es todo cuesta abajo, hasta llegar a la población que está en lo profundo de un valle.
Ya en Cachora, donde hay alojamiento, se puede comprar comida, alquilar mulas (salen alrededor de PEN 25 por día), etc. Hay que atravesar el pueblo, vía la plaza de armas y luego de llegar a una especie de tanque de agua, seguir el camino que discurre a la izquierda. Igualmente es mejor ir preguntando que no es tan fácil encontrar el sendero de salida. El camino que seguí yo, rodea un alojamiento y ahí luego de caminar un rato y preguntar, me indicaron como llegar al comienzo del sendero a Choquequirao, que no está bien marcado y se empieza al otro lado del río. Una vez se cruza el río por un pequeño puente, aparecen las señalizaciones, y a partir de ahí el resto del camino es fácil y claro, así que se comienzan a andar los 31,5 kms que hay que hacer para llegar a Choquequirao. Para estar seguro, se camina con la pendiente y el pequeño río a mano derecha.
Como decía antes el camino es duro, medio rompepiernas, y más si uno va con todo en la espalda como era mi caso. Desde el inicio del sendero son entre 4 y 5 horas hasta Chiquisca, casi todo el tiempo cuesta abajo. En todo momento los paisajes son muy buenos, desde la altura de las montañas, con nevados de fondo y el río en la parte baja. Cuando pasé por Chiquisca (donde en teoría se puede comprar comida), no vi a nadie en el camping y seguí un rato más hasta Playa Rosa. Son 21kms desde el inicio y hay un camping justo antes de cruzar el puente, que es gratuito, no venden comida, pero incluye baños, agua y duchas frías. Comí algo, dormí y al otro día seguí el recorrido.
El segundo día luego de desayunar crucé el río y salí rumbo a Choquequirao. Primero al cruzar el puente hay que llegar hasta Santa Rosa, es alrededor de una hora y media cuesta arriba. Tanto en Santa Rosa como en Santa Rosa alta hay lugares para acampar y preparan comida, pero yo ya salí con alimentos para los 4 días, así que seguí de largo. Desde Santa Rosa se continúa cuesta arriba otras dos horas hasta Marampata, aquí también hay lugares para comer y acampar. En mi caso preferí seguir hasta el campamento del complejo de Choquequirao, a otra hora de distancia. El camino en este tramo ya no es tan duro, luego de alrededor de 30 mins, uno se debe registrar en el puesto de control, pagar la entrada (PEN 37), y caminar otra media hora hasta el lugar de acampada. El camping del complejo es gratis, tiene unas terrazas planas para dejar las carpas, no venden comida, pero tiene agua y duchas frías. Así que me relajé el resto de la tarde y me fui temprano a la cama para arrancar al otro día con todo Choquequirao. Lo malo es que a todos los que estábamos ahí nos agarro una lluvia bastante fuerte y nos entró agua en todas las tiendas en menos o mayor medida, pero queda como anécdota.
El tercer lo dediqué desde temprano a disfrutar y recorrer Choquequirao. Esta ciudadela, que solo se encuentra excavada en un 30 por ciento es mucho más grande que Machupichu, quizás al estar más dispersa, la vista que ofrece no es tan imponente, pero se disfruta de otra forma. Ya que se puede recorrer el complejo prácticamente sólo, disfrutando de las ruinas sin ordas de turistas o tours constantes. Se supone que el complejo en período incaico era un centro cultural, religioso y una posición estratégica de control para acceder a la región de Vilcabamba, ya que se encuentra entre otros sitios de importancia, ubicado entre la selva amazónica y la cuidad imperial de Cusco, Machupichu y Pisac.
Durante la época de conquista Española (alrededor de 1533), Choquequirao, fue uno de los últimos centros de resistencia Inca, cuando estos abandonaron la cuidad de Cusco, que se encontraba sitiada, y se refugiaron en las ciudades de la región de Vilcabamba, hasta que capturaron y ejecutaron a Tupac Amaru en 1572.
Se presume que el complejo tenía una fuerte importancia religiosa, ya que entre otras secciones se han logrado localizar y visité : El área de viviendas (Pikiwasi; plaza principal (Huaqaypata); plaza superior (Hanan); depósitos (Qolqa); plaza inferior (Hurin); la zona conocida como "Llamas del Sol", donde en andenes iluminados por el sol al atardecer y entre las paredes se pueden apreciar las figuras de un hombre y varias llamas creadas con piedras blancas intercaladas en las terrazas; la plataforma ceremonial (Ushno); y la vivienda del sacerdote.
Luego volví a pasar por el campamento y bajé hace las terrazas de cultivo (Paraqtepata y Pacchayoc), donde además de recorrer estos andenes gigantes, que ofrecen unas vistas majestuosas con las montañas de fonde, se puede llegar hast la llamada casa de agua y la roca sagrada.
Como sucede en estos templos, hay unas vistas increíbles desde diferentes puntos, a mi las que más me gustaron o me llamaron la atención, fueron las del mirados de las "Llamas de Sol" y las vistas desde las plazas superiores y desde el sector industrial.
Ya las 3 de la tardé decidí partir, y luego de 2 horas de caminata cuesta abajo, atravesar el río (donde se puede acampar) y subir otra hora llegué a San Ignacio. El camping cuesta PEN 1, no tienen comida, pero si venden agua y refrescos y uno puede agarrar fruta fresca de los árboles (según la época hay papayas, limones o mangos).
Al otro día salí desde San Ignacio a Tambobamba, son unas dos hora y media de caminata, entrando en un valle con unos paisajes nuevamente increíbles. Luego de dos horas se cruza el río llegando a Carmen (no hay comida), de ahí se puede seguir el camino de tierra con huellas para coche o después de 500mts cortar por un sendero que sale a mano izquierda y va a Tambobamba en forma más directa.
Ya en Tambobamba, no hay alimento disponible, al pasar por el pueblo es importante usar el sendero local y no la ruta, que da muchas vueltas, son 17kms (y puede llevar alrededor de 5 hs.). Así que como decía, es importante tomar el camino local, hay que preguntar, pero luego de atravesar el pueblo, de la segunda o tercer curva de la carretera, sale un sendero a mano derecha, cuesta arriba, que vuelve a conectar con la ruta luego de media hora. Nuevamente en la ruta, se camina un poco y lo importante es no cruzar el puente. Justo antes del puente hay otro sendero a mano izquierda, cuesta arriba, que atravesando viviendas por alrededor de una hora llega hasta Huanipaca.
Ya en Huanipaca (donde hay almacenes y comida), hay que negociar transporte compartido hasta ramal (la ruta de Abancay a Cusco), sale entre PEN 8 y 10 y tarda una hora. Una vez en la ruta esperar un bus que vaya rumbo a la terminal terrestre de Cusco, que sale PEN 15 y tarda otras 4 horas.

viernes, 8 de octubre de 2010

Machupichu, espectacular desde donde se lo mire

Uno de los lugares a visitar con base en Cusco para mi era Machupichu (junto con Choquequirao), el punto turístico más conocido de Perú y quizás de América, que a la vez, por esas contradicciones, es uno de los templos principales Peruanos de los que menos se sabe y más se especula sobre su historia real. Fue descubierto por casualidad por Hiram Bingham en 1911, cuando realmente estaba buscando Vilcabamba y tampoco se encuentra en los registros Españoles, está es la causa por la que no lo pisaron, no fue profanado y su roca sagrada continúa intacta (en otros sitios fue destruida por los conquistadores).
Inicialmente iba a hacer la ruta de Salkantay, pero después para ganar unos días, que salga más barato y no ir sólo, decidimos hacer otra ruta no tan atractiva pero más económica y fácil. Ya que hay alojamientos y no hace falta ir cargando con comida y carpa.
Machupichu, Cusco, Perú
Entonces aunque se puede ir directamente en transporte hasta hidroeléctrica y desde ahí caminar, queríamos hacer 2 días de trekking, por lo que optamos por la ruta Cusco – Santa María – Santa Teresa – Hidroeléctrica – Aguas Calientes. Es algo así como el tour que ofrecen con el nombre de Jungla, pero sin la parte inicial de la bicicleta desde Abra Málaga, sin guía, improvisando, caminando todo el tiempo y más barato.
Entonces desde Cusco nos tomamos un taxi compartido hasta Santa María por PEN 25 y tardamos 4 horas y media en llegar, la otra opción era un bus que salía PEN 15 pero tardaba 7 horas y nos hacía perder otro día, ya que era llegar ahí a la madrugada y salir a la mañana del día siguiente para estar viajando todo el día. Salimos a las 7 y llegamos a Santa María tipo 11 y media de la noche, estaba todo cerrado, así que después de golpear en varios hostales, nos abrió uno y dormimos ahí por PEN 10.
El Primer día caminamos los alrededor de 17 kms que separan Santa María de Santa Teresa. Siempre preguntándole a la gente local, que no siempre conoce o te indica los mejores caminos, pero nos salió lo siguiente: Hay que salir del pueblo cruzando el puente y seguir la carretera que va a la par del río por su mano derecha, no indicaron un camino desde Santa Rosa que no encontramos, así que luego de caminar unos 7kms, a la altura de Quellomayo bajamos hasta el pueblo ya por un sendero (ahí hay lugares que venden agua y comida), luego llegamos a un puente colgante y cruzamos el rió hacia la margen izquierda, para seguir el camino por otras 2 horas. Luego de caminar unos 6 o 7 kms, volvimos a cruzar el río esta vez por medio de unos canastos conectados por cuerdas a ambas orillas y a los que uno se sube y va tirando a fuerza de manos por arriba del río para llegar, muy divertido. Una vez que estábamos nuevamente en la orilla derecha, nos toco subir y caminar unos 2kms hasta llegar a Santa Teresa, comimos algo, encontramos alojamiento por PEN 10 y tarde de relax.
El segundo día hicimos Santa Teresa – Aguas Calientes. Primero nos indicaron y lo hicimos medio mal, pero el camino correcto es el siguiente: Se sale por el pueblo y se cruza el río Santa Teresa por un puente colgante. Luego hay dos opciones o se camina alrededor de una hora por la orilla derecha del río, se lo cruza con un puente de soga con canasto y se sigue caminando por la izquierda hasta que la ruta vuelve a cruzar por un puente, o se sigue directamente la carretera que va a lo alto, a la derecha del río. En ambos casos luego de un puente de hierro, y se va siguiendo la ruta hasta llegar a Hidroeléctrica (tardamos alrededor de 5 horas en total), una vez ahí hay que llegar hasta las vías, sobre las mismas hay algunos puestitos que venden comida y agua (ultima oportunidad para provisiones), y luego hay que seguir las vías por un sendero que hay a los costados, muy fácil de caminar hasta Aguas Calientes. Se tardan unas 2 horas y media, y lo que hace la gente y el tren es en realidad rodear todo el complejo de Machupichu al ras del agua, desde el otro lado del río.
Nos fuimos juntando gente en el camino y llegamos a Aguas Calientes unos 8 todos juntos, negociamos precio por el alojamiento (PEN 13) y nos fuimos a comprar la entrada a Machupichu para del día siguiente, que sale PEN 125.
Fuimos a entrar a Machipichu antes de las 5 de la mañana, el motivo era porque sólo las primeras 400 personas que llegan pueden subir al cerro Huayna Picchu, los dividen en dos turnos, a partir de las 7 y de las 10 de la mañana. Abren las puertas a las 5 y tardamos unos 40 minutos es subir todo el camino hasta la entrada, para quien no quiere caminar tanto, salen buses desde el centro a USD 7 y el primero lo hace a las 5.30.
Conseguí mi sello para subir al Huayna, como seguía nublado y lloviendo elegí hacerlo a las 10, así que comenzamos a recorrer todo el complejo tranquilos.
Cuando uno ingresa ya la vista del Machupichu es increíble, así que uno queda asombrado y empieza a disfrutarlo, recorrerlo y sacar fotos. En mi caso las partes que más me gustaron, aunque aclaro todo es increíble, fueron el sector agrícola oeste con sus terrazas, el sector de los templos y sobre todo como resalta por en la altura el observatorio astronómico. Después también llama la atención el templo del cóndor, las áreas de recintos y las distintas vistas que hay desde diversos puntos.
En cuanto a las caminatas, la mejor vista que tuvimos fue luego de subir el Huayna Pichu y al otro pequeño cerro que está de camino ( y su nombre también termina en Pichu). El camino del Huayna es algo empinada y patinada con la lluvia, pero como decía las vistas valen la pena. También fuimos hasta el puente inka, el paisaje es curioso al igual que su historia: Un pequeño camino que va por una cornisa con un pequeño puente formado por unos troncos, que simplemente eran retirados cuando no querían que nadie ingrese por esa vía.
Caminamos ya a la tarde hasta la Puerta del Sol o Intipuncu, punto que marca el final del camino del inca y el ingreso por este al complejo, pero cuando estábamos volviendo y queríamos subir al cerro Machupichu, por el que el complejo recibió el nombre, y del cual se obtiene la foto clásica del lugar (y supuestamente las mejores vistas) no dimos cuenta que eran alrededor de las 5, comenzaba a oscurecer y se nos acabó el tiempo. Así que siguiendo las indicaciones de los guardaparques nos quedamos con las ganas y no lo pudimos hacer....una cuenta pendiente o excusa para volver a futuro :)
Estuvimos en el complejo alrededor de 13 horas, y por ser respetuosos con las indicaciones de la entrada no llevamos casi comida ni botellas de agua, grave error, ya que no te revisan y no pensábamos dejar la basura. En cambio la única opción que había era la de consumir en los dos lugares a puertas del complejo, te dejan salir y volver a entrar, pero los precios eran un asalto a mano armada. Igualmente Machupichu nos pareció tan fascinante, que pese a parar por momentos a descansar o contemplar vistas, el día completo dentro se nos pasó volando.
Así que ya contentos por lo visto y vivido nos fuimos de noche, los últimos en salir del lugar, de nuevo hasta Aguas Calientes. Comimos algo, dormimos y al día siguiente nos volvimos en el primer tren que es el más económico. Sale a las 5 de la mañana, cuesta USD 33, llega 7.30 a Ollantaytambo. Y desde ahí nos tomamos un taxi compartido de vuelta a Cusco (PEN 10, 2 horas).